Creo que sólo falto yo. Desde el estreno (incluso antes, ya que algunos se empeñan en descargar screeners piratas sólo para fardar de que la han visto primero), ha habido un aluvión de comentarios, críticas, reseñas…Toda la blogosfera comiquera y cinéfila ha aportado su opinión, más o menos argumentada, o simples chascarrillos pretendiendo desmontar o alabar la película en dos o tres frases lapidarias. Yo lancé un par de esas frases lapidarias la madrugada después de su estreno, pero prometí volver y aquí estoy, para desarrollar esas impresiones ahora que ya la hemos visto todos.
La historia.
La película se llama Superman Returns. Y sí, va de eso. Superman vuelve. Parece ser que el director, Bryan Singer, no se atrevió a hacer lo que Christopher Nolan sí se atrevió con Batman: Empezar de cero. Así, este Superman Returns es una continuación directa del primer Superman, dirigido por Richard Donner en el año 1978, obviando las secuelas que se hicieron con desigual fortuna en los años ’80.

Superman/Kal-El decide irse durante cinco años para ver por sí mismo el desastre de su planeta natal Krypton. Durante ese tiempo, el mundo ha estado sin Superman. Hasta Lex Luthor, su archienemigo, ha conseguido salir de la cárcel y sigue maquinando planes que incluyan conseguir tierras y matar a Superman. Lois Lane, la intrépida periodista del Daily Planet, ha conseguido un premio Pulitzer con un artículo titulado “Por qué el mundo no necesita a Superman”. Es éste mundo, algo cambiado y diferente, el que se encuentra Kal-El cuando regresa a la Tierra.
Luthor vuelve a conseguir Kryptonita, lo único que puede matar a Superman y se asegura de idear un plan donde además de salirse con la suya como terrorista a escala mundial, pueda deshacerse del Hombre de Acero.
Pero no sólo hay acción en esta entrega. Además del enfrentamiento con Luthor, y de los secundarios habituales como Jimmy Olsen y Perry White del Planet, ahora Lois está casada y tiene un hijo, creando un extraño triángulo amoroso entre Clark, Lois y su marido. Hay entonces un tono más humano, más dramático, que no habíamos visto en anteriores ocasiones, al menos no con esta intensidad.
Los personajes.
Brandon Routh me ha sorprendido gratamente. Realmente, por las fotos vistas antes del estreno, no acababa de convencerme. No era solo el traje, más oscuro y menos impactante, era que parecía que estaba posando en todo momento, resultando poco natural. Pero no ha sido así, al menos como Clark Kent. Routh, salvando las distancias con Christopher Reeve, que tenía otro tipo de encanto gracias al guión, hace un Clark Kent creíble, simpático, con multitud de guiños al anterior actor, resu

ltando un personaje agradable, que llega a caer bien. Como Superman…Bueno, hay que decir que el chaval llena el traje. Sigue sin gustarme el estilo elegido para el traje, con esas escamas en la malla, la capa como muy de plástico y corta, y esas botarras, pero todo eso se olvida cuando Superman vuela…Y cómo vuela. Los efectos especiales aquí brillan de verdad, y hay unas escenas magníficas de Superman en acción.
El resto del reparto, pues cumple bien su función. Mención especial a Lex Luthor, Kevin Spacey, que se mantiene comedido para no resultar excesivamente histriónico o caricaturesco, como le pasaba a Gene Hackman. Aun así, no acaba de mantener un equilibrio, no resultando del todo amenazador por un lado ni divertido por otro.
Lois Lane es un claro error de casting. Kate Bosworth podía encajar como una rubia californiana en aquella tontería de “En el filo de las olas”, pero ser una intrépida periodista, seria, mordaz, inteligente, y con cierta clase de “chica de ciudad” que mira por encima del hombro al paleto de Smallville…se le ha quedado algo grande. Resulta sosa, cursi, como fuera de lugar. No es una pin-up de los años 50, no es una mujer con glamour, algo que ya le pasó a Kate Beckinsale en Pearl Harbor. El estilo y la elegancia no lo dan un vestido y un peinado retro. Una lástima, porque la historia romántica se resiente, al no resultar creíble y acabar pareciendo ñoña.
Y poner a Frank Langella como Perry White y no aprovechar la talla de este actor me ha parecido una lástima. Que lejos queda del genial J.K. Simmons, el editor del Daily Bugle donde trabaja Peter Parker…Y eso que Langella ha hecho cosas como Drácula y…Skeletor.
De Jimmy Olsen sólo dire que…lleva pajarita. Y por mucha estética retro que le hayan dado a la película…no queda bien.
La música.
Bueno, se planteaba aquí un dilema. La música de Superman no es la de John Williams, por mucho que digan los fans, y por mucho que me guste Williams. Los dibujos animados de Fleischer de los años’40 ya tenían una sintonía característica, al igual que el serial televisivo de los años ’50. Incluso la moderna versión animada de Bruce Timm, del año ’93, tenía una acertada banda sonora de Lolita Ritmanis. Al contratar a John Ottman, uno no sabía qué es lo que iba a pasar. Y han hecho lo mejor que podían haber hecho. Como la película en sí es una continuación/homenaje a ese Superman de Richard Donner, se han respetado algunos temas de Williams, intercalados con algunos de Ottman de enorme calidad. Porque la música de la película, de ésta película en concreto, era algo tan importante, que si no estaba bien hecho no se conseguiría el efecto deseado.
Así, tenemos el tema principal de Williams, esa fanfarria que nos hace levantar los puños al cielo para poder volar. En Memories, recordamos Smallville, el pueblo donde creció Clark junto a sus padres adoptivos, con una escena preciosa donde además de evocar a su padre fallecido, vemos como un adolescente Clark descubre sus nuevos poderes. Por supuesto, el tema de amor, utilizado en la escena del vuelo entre Superman y Lois, tampoco falta, y de la cosecha original de Ottman tenemos unos temas dedicados a Luthor, más oscuros, así como otros dedicados a narrar la lucha entre éste y Superman. Con un brillante colofón, unos emocionantes coros que resaltan ese tono más “humano” del último hijo de Krypton en ésta nueva entrega.
El…Homenaje?
La gente no se pone de acuerdo…Es un pájaro, es un avion? Es una remake, o una secuela?
Se nota que Bryan Singer tiene una enorme admiración hacia el trabajo de Donner. Ese respeto y admiración han sido trasladados hasta nuestros días, hasta el punto que podemos decir que prácticamente Superman Returns es la versión actualizada de aquel Superman del año ’78. Desde un Marlon Brando recreado digitalmente, citando las emotivas palabras de Jor-El a su hijo, hasta unos créditos exactos, pasando por un plan de Lex Luthor, acompañado por una mujer que le ayuda primero y traiciona después, que incluye kryptonita para matar a Superman y de paso crear tierra, donde antes era la falla de San Andres y un cohete y ahora son los cristales kryptonianos y una grieta submarina. Superman no salva a Lois ésta vez de un helicóptero, sino de un avión, e igual que aquella vez, recuerda que “estadísticamente sigue siendo el método más seguro para viajar”. También hay vuelo romántico entre Superman y Lois, y esos planos tan emotivos con Superman volando con la tierra a sus pies, patrullando de manera majestuosa, mientras suena la música de Williams/Ottman.
Conclusión.
Parece que no ha sido el Superman que muchos esperábamos, ya que algunos no han entendido la visión nostálgica de Singer, esperando una visión más moderna y que avanzara al personaje, en lugar de mirar 20 años atrás.
Y como me gustan tanto los simbolismos, me voy a permitir comentar uno. Pero no se trata del obvio que ya han comentado otros, que si Jor-El mandó a Kal a la Tierra a salvar a la humanidad como un moderno Jesucristo. No, uno más divertido. Se trata de la imagen de Superman levantando sobre sus hombros el símbolo del Daily Planet. Aparte de la referencia más obvia, sobre Superman aguantando el peso del mundo, yo veía a Bryan Singer aguantando el peso de la responsabilidad de estar a la altura de Richard Donner…y Christopher Reeve.
Pero yo lo tengo claro. La disfrutado mucho. Porque era la misma película que vi hace 20 años. Y hemos sacado algo positivo de todo esto. Como aquella vez, nos emocionamos viendo a un hombre volar.