
Realmente, es una película sobre un chaval y su primer coche. Así la ha descrito su director, Michael Bay, reduciéndola a lo más básico. Pero para mí, y sé que para muchos fans de mi generación, es más, mucho más.

Los Tranformers fueron el principio. Mi primer comic, la puerta de entrada a un nuevo mundo, a una nueva afición…todo vendría después. Pero ese Transformers #2 no lo olvidaré nunca, así como la historia de Spike Whitwicky, su coche Bumblebee y su grupo, los Heroicos Autobots que luchaban contra los Malvados Decepticons, llevando a la Tierra una guerra que comenzó en Cybertron, su planeta de orígen. Eran comics infantiles, sí, y así los recordarán muchos, comparando con otros comics más adultos o serios…Pero qué queréis que os diga. Las definiciones de héroe o villano las aprendí en sus páginas, y el carisma de Optimus Prime y el resto de Autobots me acompañaron durante toda mi infancia y parte de adolescencia. Y como decía la frase publicitaria de la portada…Son más de los tus ojos ven!
Han pasado 22 años, y se han tenido que juntar dos genios de las películas palomiteras (aunque si digo blockbusters me entendéis, no?) como Steven Spielberg y Michael Bay para hacer posible lo que los Transfans llevábamos tantos años esperando. Robots gigantes que se transforman en coches y aviones en una pantalla grande. Y que fueran reales, y que nos entretuvieran y emocionaran como en los comics o en los dibujos. Y que salieran Optimus Prime, Megatron y el resto nuestros robots favoritos de la Generación 1. La buena, no esos rollos de Beast Wars, Armada y demás moderneces que “no eran lo mismo”. Transformers, la película se acaba de estrenar…Y no defrauda en absoluto, ha sido justo como me la esperaba.
Qué decir de Michael Bay. Odiado y amado por tanta gente, yo fui el primero que tembló cuando me enteré de que se iba a encargar del proyecto. Hacía muchos años de las entretenidísimas Dos Policías Rebeldes o La Roca, y últimamente iba un poco perdido con empachosas y aburridas películas del tipo de Pearl Harbor o La Isla, y no presagiaba nada bueno. Se asocia Spielberg y los fans respiramos. Vemos las fotos de los nuevos diseños y volvemos quejarnos…lo han cambiado todo! Pero llegan los trailers y de nuevo nos calmamos de lo cañeros que son…al fin se estrena y la espera ha valido la pena.

Entrando ya en lo que es la película, nos cuenta la historia de Sam Whitwicky, un chaval normal que consigue comprarse un coche para impresionar a las chicas, y se da cuenta de que es algo más. Paralelamente, el ejército está muy mosqueado porque extrañas interferencias consiguen entrar en sus comunicaciones, robando información vital acerca de tecnología y armamento. Poco a poco se van presentando los personajes, tanto humanos como robots, y vemos la formación de los bandos: Por una parte, los Autobots, con Optimus Prime liderando a Jazz, Ratchet, Ironhide y Bumblebee que quieren detener a los Decepticons Starscream, Bonecrusher, Barricade, Scorponok, Frenzy, Blackout, Brawl y su tiránico líder, Megatron. Por supuesto, los humanos están metidos sin saberlo en ésta guerra que viene desde el planeta Cybertron, guerra que comenzó buscando la Matriz Creativa perdida muchos años atrás. Sam y su amiga accidental jugarán un papel decisivo en esta guerra intergaláctica, al poseer un objeto que los dos bandos quieren, y contarán con la ayuda primero de los Autobots y después de las Fuerzas Aéreas para combatir a un enemigo que puede exterminar a todos los seres humanos de la Tierra.

Por supuesto, ésta es una película donde priman los efectos especiales. Dotar de vida a los transformers es el mayor logro, una vez más, de la Industrial Light & Magic de George Lucas, ayudados por la Digital Domain de James Cameron. Resulta alucinante ver cómo se transforman unos y otros, las persecuciones, peleas…Todo como en las demás películas de Michael Bay, muy frenético y acelerado…Pero aquí no me ha molestado en absoluto. Es cierto que algunas escenas son algo (sic) epilépticas, pero el ritmo no decae y asistimos con asombro al magnífico espectáculo de estos grandes robots peleando sin que los humanos podamos hacer otra cosa que mirar con tensión desde la butaca. Pese a que la historia es muy simple y tópica, contiene grandes dosis de acción, aventura, drama, y comedia. Tengo que decir que la escena con la primera aparición de Optimus Prime es emocionante, y que es el Autobot que más han respetado en su adaptación, conservando todo su carisma y carácter heroico y valeroso hasta el final. Los demás autobots resultan también carismáticos, con la chulería de Jazz, la seriedad de Ironhide o el carácter simpático de Bumblebee. Por otro lado, Megatron resulta amenazador e inquietante, quizás por ese nuevo diseño, y el resto de deceps con Starscream a la cabeza también animan gracias a diseños amenazadores y malrolleros.
He encontrado una buena cantidad de guiños y referencias no ya al comic, sino a la serie de televisión e incluso a la película de animación del año 1986, con frases y diálogos calcados. Oír a Optimus decir “Uno quedará en pie, otro caerá” antes de su enfrentamiento con Megatron ha sido muy chulo, y si pensamos que en la versión original la voz es la de Peter Cullen, el Optimus de los dibujos, mucho más. Y si los Transformers hicieran sonido al transformarse, no sería otro que el utilizado en los dibujos, otro detalle que han respetado y me ha encantado.

Pero ya he hablado demasiado de los robots. En la parte “humana” destacan Shia LaBeauf como Spike, con esa mezcla de friki que en el fondo es más listo y seguro de sí mismo de lo que parece a simple vista. También están Jon Voight, haciendo de senador que suelta discursos lapidarios (como ya hizo en Pearl Harbor), John Turturro, haciendo de Hombre de Negro un tanto flipado; Josh Duhamel, que deja de vigilar las mesas de juego del Montecito para enrolarse en los Marines y el bellezón de la temporada, Megan Fox, qué ya estará en los fondos de pantalla de la mitad de los adolescentes del mundo.
También destacaré la música, que aun siendo otra “La Roca/Hans Zimmer compatible” de la gente de Mediaventures es menos machacona que Armaggeddon pero más épica, obra de un alumno que empieza a destacar, Steve Jablonsky. Otro guiño es que Stan Bush ha conseguido colar una canción en la película, tras componer dos de las más famosas de la peli del año 86.
Resumiendo: Transformers es mi película del verano, por mucho que anuncien Piratas y Harry Potter. Tiene emoción, aventura, persecuciones, explosiones, robots gigantes, chicos y chicas guapas, la lucha del bien contra el mal…perfecta para ir en familia o con amigos con ganas de entretenerse. Yo me lo he pasado pipa, vamos. Y es que no me sentía así desde…Joder, ha sido como volver a tener nueve años. Gracias, Optimus!