Pues eso. Toru Iwani, el creador del famoso Pac-Man, se retira tras 25 años dedicados a la industria de los videojuegos y trabajar en una de las compañías más famosas, Konami.Como homenaje tanto al creador como al juego, un verdadero clásico entre los clásicos, será lanzada una nueva versión para la Xbox 360, que estará disponible a través del servicio Xbox Live.
Pero no todo van a ser bonitos homenajes. Toru Iwani, su creación Pac-Man y toda la industria del videojuego están en entredicho a raíz de unas declaraciones del director de Nintendo. Luego nos quejamos de la demonización por parte de los medios, pero...nos lo hemos buscado!

"Los videojuegos no afectan a los niños. Si Pacman nos hubiera afectado, de adultos estaríamos todos moviéndonos por habitaciones oscuras, tragando pastillas mágicas y escuchando música electrónica repetitiva"
Kristian Wilson, Nintendo Inc. 1989
Da miedo, verdad? Pero aunque estemos con sudores fríos pensando en una de las "razas" más deprimentes de la Historia reciente, me temo que aparte de nuestros "queridos" pelocenizeros también hay que poner cara de haba cuando los frikis montan movidas como ésta:
Si, con los videojuegos se aprenden cosas. Por otros 25 años Pac-Man!





Los malos:


Lo mejor:




Centrándonos en 300, el propio Miller explica el por qué de origen:
Y eso es lo que se nos muestra. Una introducción brutal, de cómo se entrenan los niños espartanos y cómo creció Leónidas para convertirse en Rey, deja paso al desarrollo principal de la trama. Leónidas es un guerrero, es parco en palabras y arrogante, y así se lo hace saber a Jerjes, arrojando a su mensajero a un pozo sin fondo…Se declara así la guerra entre Esparta y Persia y comienza la Batalla de Las Termópilas, una batalla que será el leit motiv de la película.
Me ha parecido muy acertado el uso del color, con esas texturas que evocan las viñetas del cómic. Para quien no lo haya leído, es cierto que resultará “raro” ver ese efecto en pantalla, pero los fotogramas tienen tanta fuerza que impactan visualmente. Y es toda la película así, un auténtico derroche de imaginería visual y atención a una estética muy cuidada.
Por supuesto, Leónidas es el que se come la pantalla. Su presencia, su porte, su arrogancia…y por supuesto, sus frases molonas y lapidarias quedan muy bien en una película que no pretende otra cosa que entretener de la manera mas “cañera” que Frank Miller conoce tan bien. Y luego están los espartanos. Desde el capitán, que pierde a su hijo en combate y sigue al lado de Leónidas, hasta Dilios, que vuelve a Esparta para contar la historia de lo acontecido en Las Termópilas…todos son soldados, fieles a Leónidas y a Esparta, y lucharán a su lado hasta el final.
Ah. Que también hay que hablar de Jerjes. Bueno, que decir del rey que se cree Dios, que iba arrasando país tras país, civilización tras civilización, con un ejército que hacía retumbar el suelo que pisaba de lo numeroso que era…Pues que lata de doblaje, señores. Miller en el cómic dibuja un Jerjes exagerado, inmenso, inhumano…pero casi caricaturesco e histriónico, como contrapunto a la frialdad de Leónidad. Pero en la película se pierde esa imagen, esa fuerza visual de la viñeta, y vemos a un Jerjes reinona, exagerado, si, pero demasiado amanerado en sus gestos y poses, todo ello empeorado por un doblaje que, ay, causó bastantes carcajadas en el cine. Estoy seguro de que la versión original sonara bastante más “dura”, porque la adaptación al castellano, así como su discutible doblaje con no me han gustado nada. A mucha gente tampoco, como las risas atestiguan. Porque la escena original es épica y molona: 




