29 enero 2009

Aprende a jugar a Piedra, Papel, Tijeras, Lagarto o Spock.

Algunos lo conocerán como “La ampliación Lagarto-Spock” (The Lizard-Spock Expansion), otros como Big Bang 2x08, y otros como “la variante friki del piedra, papel o tijeras”.
El resto, simplemente, no saben de qué diablos estamos hablando. Y es que ha tenido que llegar una serie de TV como The Big Bang Theory para que ese friki en potencia que muchos llevamos dentro pueda salir a la luz y reírse con mil y una referencias que sólo algunos “elegidos” pillamos. Pero es que encima, la serie es condenadamente divertida para los demás!

Y la demostración mas evidente es que algunos de sus chascarrillos o bromas han saltado de la serie a internet, y de allí, a mucha más gente. Y no me refiero a un YouTube con Sheldon y Leonard jugando al ajedrez tridimensional de Star Trek, o con todos los amigos disfrazados de Flash para una fiesta de Halloween... Me refiero a un juego que sale en un capítulo y que ya ha tenido repercusión mediática... Y hablo de cosas tan inquietantes como amigos jugando a ello o camisetas con el esquema de las reglas.

Así que, por si las estáis buscando, aquí están las reglas para “Piedra, Papel, Tijeras, Lagarto o Spock”. Con diagrama incluido! Con agradecimientos a Sam Kass, que fue el frik...el genio que lo empezó todo.

Las Tijeras cortan al Papel, que cubre a la Piedra, que machaca al Lagarto, que envenena a Spock, que machaca las Tijeras, que decapitan al Lagarto, que se come el Papel, que rebate (o refuta) a Spock, que vaporiza la Piedra, que machaca a las Tijeras...

Oh. Tu cerebro a acostumbrado a la tecnojerga de Stargate SG-1 o Battlestar Galactica no puede retener ésta información? Pues no pasa nada, los chicos de ThinkGeek han hecho la camiseta con un esquema, para que lleves las chuleta siempre “encima” para cuando haga falta. Piedra, Papel, Tijeras o...

04 noviembre 2008

Esto es Halloween! Fiesta en Alicante 2008.


Es que me da igual. Que si Halloween es una fiesta yankie. Que si es una excusa comercial. Que si el Día de Todos los Santos es más español y hay que reivindicarlo…Pues si, pues vale. Pero a mi me gusta disfrazarme, me gustan las calaveras y me gustan organizar fiestas en mi casa. Así que este año me he animado (je, otro más) y me he montado una de las mejores fiestas de Halloween que recuerdo.

Un par de tardes antes me di una vuelta por el centro comercial, buscando esas tiendas de regalos que tienen un montón de cosas chulas que en realidad no te hacen falta excepto cuando montas alguna movida de este tipo, y compré todo lo necesario para decorar la casa. Las telarañas no podían faltar, así como las calaveras, los murciélagos, la sangre y las velas. Invitación rápida a los amigos por mail, y a decorar la casa. Y éste ha sido el resultado.

La Casa:
Telaraña por aquí y telaraña por allá colgando de manera tétrica. Unas velas para darle la luz apropiada, algunas guirnaldas de murciélagos y calaveras, y las lámparas atenuadas con las cosas más dispares, que encima quedaban bien. Como la entrada de la casa convertida en un cementerio con ratas gigantes devorando restos humanos…Todo ello sin olvidar los avisos escritos con sangre en espejos y cristales.

La música:
Bueno, pues fue tan sencillo como poner “halloween music” en Google y en eMule, para tener en unas hora la más variada y bizarra mezcla de música para ambientar la velada. Desde los clásicos de Bauhaus, The Cure, Sisters of Mercy, The Cult, Michael Jackson, Marilyn Manson o Goblin, hasta los temas más guatequeros y bizarros de Alaska, Regaliz y su Buenas noches señor monstruo, Andrés Pajares y su Drácula ye-ye, el rascayu…todos estos gracias a la excelente y chantante recopilación de Papel Continuo. También se oía de fondo en la terraza un mp3 de larga duración con sonidos malrolleros de cementerios, campanas, gritos, gatos, risas demoníacas…Un festival, vamos.

Los videos:
Pues mas o menos lo mismo que con la música, solo que proyectados en la tele del salón de fondo y de manera aleatoria. Cortos italianos de zombies y gore, trailers de pelis de la Hammer con Christopher Lee, más algún video musical como el Thriller de Michael Jackson (14 minutos de John Landis!) y de nuevo The Cure con su Lullaby. También habúia hueco para poner los videos del Resident Evil y los monstruos más aterradores del Silent Hill. De paso, encontré alguna joya en YouTube como The Sandman, hecho con animación fotograma a fotograma y mucho más sombrío que la peli de Halloween de Tim Burton. Aún así, mi favorito fue el Skeleton Dance de las Silly Symphonies de Walt Disney, con música del genial Carl Stalling.

Los disfraces:
Pues hubo de todo, y la gente no se salió de la temática “oscura”. Una monja demoníaca (que no enana ni voladora), una encantadora bruja, un…como era, Picu? “Informático satánico? Da igual, esa nariz daba mucho miedo! y una bruja de Salem salida de El Crisol antes de ser quemada en la hoguera. Y yo bueno, no me dio tiempo a prepararme el de anfitrión vampiro, así que rescate la máscara de hockey de carnaval…Y Jason estaba listo para descuartizar a los adolescentes del botellón. La cena:
El trato era que yo ponía la casa y la decoración y la gente traía algo de comida o bebida…Nos juntamos con varias pizzas, deliciosas tortillas de patatas, picoteo, bebida (sangría, claro!) Incluso se prepararon diversos manjares como ojos y dedos en su salsa (de sangre, claro), murciélagos fritos y demás casquería, digno manjar de un gourmet…zombie. De postre, chuches y golosinas en forma de gusanos picantes. Delicioso!

El video:
Pues gracias a las fotos del Dr. Picu y al video grabado con mi nokia (y editado magistralmente gracias de nuevo al Dr- Picu, ese informático satánico pero genio al fín y al cabo) ha quedado éste bonito recuerdo de la velada, en movimiento y con una evocadora música. Y es que…Esto es Halloween, amigos!



El detalle:
Que me pasan una nota diciendo que en Roma también se celebra Halloween. Que mi hermana está allí de Erasmus y han montado una banda de Jokers y que ella es la que sale en primer plano. Y es que…el que no se lo pasa bien en Halloween es por que no quiere.

25 septiembre 2008

TRILOGIA EVIL DEAD: Un Gore muy Culto


El Ejército de las Tinieblas es una de mis películas favoritas. Fue la primera peli que vi de Sam Raimi y Bruce Campbell, y quedé entusiasmado con su estética. Anoche la volví a ver con unos amigos que no la conocían y la disfrute como siempre. Al decidirme a escribir algo sobre ella, me he acordado de que escribí un artículo para un fanzine local en Alicante con motivo del reestreno de Posesión Infernal hace unos años. Lo rescato a continuación, ya que prácticamente pienso igual que entonces y no quiero añadir demasiado para no llenar esto con todos los geniales diálogos y frases molonas.

Iba siendo hora. Se había anunciado hace tanto tiempo que uno había abandonado ya casi toda esperanza. Pero también ha llegado a las carteleras españolas el reestreno de Evil Dead, llamada aquí Posesión Infernal, tras 20 años desde su estreno original. Los aficionados al buen cine y a la revisión de clásicos estamos de enhorabuena. Aprovecharé el reestreno de esta Evil Dead para hacer un repaso a la trilogía completa, que ha quedado como una de las mejores muestras del genero de terror y del fantástico moderno.

Primero hay que decir que detrás de esta saga de zombies, casas demoníacas y sobre todo, muchas risas, está Sam Raimi, director de culto que con cada entrega conseguía que critica y público se le rindiera, considerando sus obras pequeñas joyas en su género. Junto con Robert Tapert, que ejercerá siempre de productor y co-creador de sus obras, y la ayuda de Bruce Campbell, actor-fetiche en su estado más literal, comenzó la saga en el año 1981. Eran unos cuantos amigos con cuatro duros y ganas de pasárselo bien. Y con una cámara consiguieron que gran cantidad de espectadores compartieran la juerga.

“No podemos enterrar a Cheryl...es nuestra amiga!”

Así, Evil Dead, (Posesión Infernal), cuenta las peripecias de un grupo de amigos que van a pasar un fin de semana en una casa solitaria en medio del bosque. Un libro antiguo y prohibido, nada menos que el Necronomicon, será encontrado junto con unas cintas grabadas, que una vez escuchadas accidentalmente, despertará a un demonio Kandariano que les ira poseyendo uno a uno. Realmente, es una historia digna de un corto rodado por chavales de instituto, pero Raimi consigue crear una atmósfera densa, inquietante y muy claustrofóbica mediante el uso de asfixiantes primeros planos, angustiosos silencios y un adecuado uso de los sonidos. Y qué decir de la cámara. Educado en la mejor cultura trash, del cómic y sobre todo, cartoon, consigue mezclar muy hábilmente ese ambiente de pesadilla con planos retorcidos, grotescos y hasta caricaturescos de los mejores dibujos animados marca ACME, resultando una película de lo más explosiva y original. Por supuesto, en una película con esa temática, no puede faltar la sangre, las vísceras, la casquería, tan divertida y a la vez aterradora aquí, ya que a los zombies hay que descuartizarles para acabar con ellos. Uno a uno irán cayendo en manos de los demonios, y Ash, nuestro héroe/antihéroe se armará de hachas y lo que encuentre a mano para acabar con el mal. Hay secuencias antológicas, como la del lápiz, avisándonos ya del tono gore que vendrá después, y también hay una escena ultraviolenta, la de la violación en el bosque, muy bruta y censurada en la época. La versión estrenada ahora tiene metraje añadido, con algunas escenas más alargadas, que no hacen sino crear aún más sensación de angustia y mal rollo. Los efectos especiales, con maquillaje, muñecos, plastilina y demás parafernalia cutre, funcionan aquí a la perfección, aterrorizando, asqueando y divirtiendo a partes iguales. Realmente esta película ha pasado de ser una cinta de culto a convertirse en todo un clásico.

“Mi mano! Devolvedme mi mano!”

Evil Dead II (Terroríficamente Muertos). Parece ser que su primer Evil Dead tuvo serios problemas en algunos países para ser estrenada, debido a algunas escenas muy violentas y explícitas, por lo que Raimi rodó cinco años después esta secuela, cambiando un par de cosas aquí y allá para alejarla del modelo original y “suavizarla”. Aún así, recuerda enormemente al primer filme, pero su estética alocada, junto con algún cambio en el personaje principal, consiguieron darle entidad y coherencia propia. Continuando donde lo deja la primera parte, vemos como el demonio llega a poseer a Ash, pero el amanecer lo salva. Sin atreverse a descuartizar a su novia zombie, se las tendrá que ver con su propia mano, infectada por el demonio y que intentará matarle, en una escena totalmente delirante. Se armará con un rifle e intentará cazarla. Mientras tanto, vemos por otro lado como están llegando a la casa otros personajes, uno de ellos la hija del profesor que grabó las cintas, que llega con unas páginas del Necronomicon con las que podrán devolver al demonio a su mundo. Por supuesto, el demonio no lo permitirá, y volverá a poseer a unos y a otros para disfrute de Ash, que irá acabando con ellos a golpes de hacha, eso sí, pringándose bien en cada enfrentamiento. Y en una de las mejores secuencias de la película veremos el origen del famoso brazo-motosierra, cambiando al fin el personaje de Ash de simple victima a auténtico héroe a la fuerza. Si en la primera película predominaba lo gore y la casquería, en esta segunda parte hay muchísimo más ritmo, todo sucede a un ritmo alocado, frenético, sin descanso para los protagonistas, que deben actuar rápido para detener al demonio. Y una escena que es algo más lenta de lo habitual, la bajada de Ash al sótano para recuperar las páginas del libro, no hace sino acrecentar la sensación de agobio y de claustrofobia que tan buen resultado dio en la primera película. Todo ello, eso sí, en un tomo mucho más humorístico, caricaturesco y cómico, dando como resultado uno de los mejores ejemplos de montaje alocado pero muy eficaz. La conclusión de la historia, con esa visión apocalíptica, es un guiño directo a lo que será la tercera parte, rodada cinco años después.

“Muerte a los mortales!”

Evil Dead III (El Ejército de las Tinieblas). En el año 92, la Renassaince Pictures de Sam Raimi se asoció con Dino De Laurentiis, y con un presupuesto algo mayor, se decidió continuar la historia de Ash, justo donde lo había dejado Evil Dead II unos cuantos años antes. Al leer las páginas del libro, se crea un túnel en el tiempo, que además de arrastrar el demonio a otra época, se lleva a Ash consigo. Así, junto con su coche y un árbol, Ash aparece en plena Edad Media. Ante el desconcierto de los caballeros que por allí pasaban, le toman por uno de los enemigos del reino, llevándoselo como prisionero. Tras escapar de una manera muy “a lo Ash”, el hombre sabio del castillo reconoce en él al “Prometido”, aquel que liderará la lucha contra el Ejército de los Muertos. Para ello, solo tiene que recuperar el famoso Necronomicon, donde hay un pasaje que le permitirá volver a su tiempo. El Ash de esta tercera parte es cínico, macarra, pasota...solo quiere el libro para volver a casa, le da igual lo que les pase a estos “primitivos”. Pero conocerá a Sheila, con la que compartirá “charlas de cama”, y tras secuestrarla uno de los demonios que viajaron con él, se verá obligado a ejercer de líder contra el Mal. Otra vez será el héroe a la fuerza. Por supuesto, esta historia bebe de fuentes como “Un yanki en la corte del Rey Arturo”, pero pasada por la mente freak de Sam Raimi. Tendremos así la ya famosa estética cartoon, el personaje de héroe/antihéroe y toda la colección de efectos, trucos de cámara, terror, humor y aventura del amigo Raimi. Si ya en el primer Evil Dead veíamos esos efectos especiales animados fotograma a fotograma, con la artesanía que eso representa, aquí será toda una escena, la de la lucha contra el ejército de esqueletos, un maravilloso homenaje a “Jasón y los Argonautas”, del maestro de los FX Ray Harryhausen. La mezcla de terror, humor, y sobre todo, épica y aventura será aquí más efectiva que nunca, consiguiendo gracias a su pase por el Festival de Cine Fantástico de Sitges un reconocimiento que a Sam Raimi le ha servido para salir de los circuitos de la serie Z, del cine minoritario y cutre, para ser considerado uno de los mejores directores de cine fantástico de los últimos tiempos.

"Dame tu cariño, nena."

Las aventuras de Ash no acabaron aquí. Con la autorización, producción e incluso historia de Sam Raimi, Evil Dead IV: Hail to the King y Evil Dead V: A Fistfull of Boomsitcks se convirtieron en sendos videojuegos que han tenido un éxito irregular en diversas plataformas. Mientras Sam Raimi no se decida a hacer más películas de esta saga, nos tendremos que conformar con el cutre-gore de Posesión Infernal, con el ritmo cartoon de Terroríficamente Muertos o con la aventurera y fantástica El Ejército de las Tinieblas. Con eso, y con las caras de Bruce Campbell, es más que suficiente.

Hail to the King, baby!

24 septiembre 2008

No lo he podido evitar: El Reno Renardo y los Ochenta.

Si, crecí en los ochenta. Y sobreviví. Pero me abuuurro de los homenajes y revivals que una y otra vez asaltan mi correo en forma de memes, fotos adjuntas y powerpoints sosos a más no poder.

Sobre todo porque algunos parecen estar hechos por gente que ni de coña vivió en esa época. Porque no tiene sentido meter Mazinguer Z o Dragones y Mazmorras con Los Caballeros del Zodiaco, emitidos en plenos años 90. O que algunos textos tengan faltas de ortografía, cosa que si realmente fuera escrita por alguien educado en los `80 no pasaría...pero bueno, ese es otro tema.

El caso es que parece que el revival ochentero, la nostalgia por esos maravillosos años, tan locos y creativos en todos los sentidos, sigue dando sus último coletazos. A esa larga lista de chascarrillos y fotos pretendidamente "molonas" que al final sólo consiguen parecer cursis y bobaliconas, sorprende (a mi me ha sorprendido, y mucho) que un tipo como El Reno Renardo lo haya clavado tanto. Si eres hijo de los 80, no solo vas a pillar todas las referencias, sino que encima vas a flipar con ese estilo hardrockero que era tan característico. Cardados, pantalones elasticos, parches de KISS, junto a los sempiternos clichés de Naranjito, Verano Azul...y muchas más que no hacen sino arrancar una sincera sonrisa con cada visionado (que cabrón, casi ni me acordaba de los Telefunken).

Por eso no he podido evitar sumarme al (sic) revival ochentero, ya que además de vivirlo y sentirlo cada día de mi vida en privado o con mis amigos (esas sesiones de Karate Kid, Un chico como todos o El Club de los Cinco!) me paso por aquí y lo pongo por YouTube:



Y ya está todo dicho. O no. Cúantos os apuntasteis a karate en el colegio después de ver Karate Kid?

El sonido de las armas.

Cada vez que vemos una película, o que ponemos un videjuego, escuchamos cómo suenan las diversas armas que aparecen. De un tiempo a esta parte, esos sonidos son cada vez más reales, más espectulares, llegando al punto de que según el sonido que hagan, podemos saber si se ha disparado una Beretta de 9mm, una M-16 de calibre 5,56, un Kalashnikov de 7,64...o la famosa Magnum´44.

Pero...Y si las armas no sonaran como debieran? Y si el plomo justo en el momento de ser disparado sonara con un sonido nada amenazador? Derrick y los chicos de CollegeHumor.com lo saben y nos lo muestran.

Así suenan las Armas de Derrick:



Bada boom!

17 septiembre 2008

De timbas: Aventureros al Tren!


Recupero una de las secciones de éste blog dedicada a comentar algunos de los mejores juegos de mesa que he tenido la oportunidad de probar y disfrutar. Hoy voy a hablar de Aventureros al Tren, o Ticket to Ride en su versión original.

De la misma compañía que sacó el Memoir’44, Days of Wonder, cuya distribución/traducción en España la ha llevado a cabo Edge Entertainment, es un juego que combina perfectamente un diseño sencillo pero espectacular, unas reglas fáciles y muy adictivas, un acabado bonito y elegante…todo ello para dar como resultado un juego ágil, rápido y sobre todo, muy divertido, apto para toda la familia.

El planteamiento no puede ser más sencillo: hay que crear rutas de ferrocarril que unan las distintas ciudades de los Estados Unidos. Para ello, contamos con un mapa bien grande con las ciudades norteamericanas, todas ellas conectadas por rutas más o menos largas. Cada jugador tiene 45 fichas de trenecitos de plastico, que usará para unir los distintos destino. El objetivo es cumplir unos objetivos que se deciden al principio del juego, consiguiendo puntos si se completan esas rutas o bien creando rutas largas.

Pueden jugar de 2 a 5 jugadores. Cada jugador, en su turno, puede realizar sólo una de estas tres acciones:

- Coger carta del mazo: Para crear las rutas, necesitamos usar el mismo número de cartas o “trenes” que marca el mapa. Por ejemplo, para unir dos ciudades que en el mapa están separadas por una línea amarilla de cinco trenes, necesitaremos cinco cartas del color amarillo para reclamar esa ruta y puntuar. El mazo provee de estas cartas. Aparte del mazo boca abajo, hay cinco cartas boca arriba, pudiendo elegir cada jugador el color que le interese en cada turno.
- Reclamar ruta: una vez que tenemos en la mano el número de cartas y del color necesario, podemos “reclamar” una ruta. Descartamos las cartas usadas, y se procede a una de las acciones más divertidas del juego: poner los trenecitos de nuestro color en el mapa para que quede claro que esa ruta es nuestra. Dependiendo de la longitud de la ruta, conseguiremos más o menos puntos.
- Pedir un ticket: los tickets son las rutas completas que tenemos que cumplir para puntuar al final del juego. Normalmente son destinos largos que dan muchos puntos si se consiguen completar, aunque tambien hay rutas pequeñas que dan pocos puntos. Si hemos completado nuestras rutas iniciales y nos sobran trenes, podemos pedir más tickets y arriesgarnos a completar más rutas…

La partida se acaba cuando alguno de los jugadores se queda con dos, uno o ningún tren. Se procede entonces a sumar los puntos de cada ruta, ver si se han completado los destinos de los tickets, o incluso ver quien se lleva un bonus de diez puntos por tener la ruta más larga…

Realmente, más sencillo no puede ser. El juego original tiene el mapa de los Estados Unidos, y hay que decir que aún siendo muy sencillo, requiere de cierta estrategia y habilidad. Si cogemos carta del mazo no podemos reclamar ruta. Si reclamamos ruta no cogemos cartas del mazo…y un jugador que vea nuestras intenciones puede reclamar una ruta para él que nos hacía falta para completar nuestro destino…obligando a dar un rodeo y gastar más trenes. Incluso puede cerrar el acceso a una ciudad necesaria, haciendo que restemos puntos al final de la partida si ese destino no se ha alcanzado. Cada jugador puede elegir su tipo de juego. Completar sus rutas sin molestar a nadie, reclamar rutas para entorpecer a los demás, o simplemente, haciendo rutas largas para puntuar y pasar de los tickets. Pero de cualquier manera, el juego es igual de divertido y adictivo.

Al final, eso sí, quedará una bonita imagen de las ciudades de los Estados Unidos unidas por líneas de colores que representan los ferrocarriles de cada jugador. La sencillez y espectacularidad de los tableros de Days of Wonder, de nuevo queda demostrada.

Después del enorme éxito de éste Aventureros al Tren en todo el mundo (Juego del Año en Cannes en el 2005 y en Alemania en el 2004), Days of Wonder añadía nuevas reglas y un nuevo mapa en el Aventureros al Tren: Europa. Así, el juego original se enriquecía con nuevas reglas que potenciaban una estrategia un poco más competitiva y un mapa de juego que, al representar las grandes ciudades europeas, hacía necesario el uso de túneles y puentes que multiplicaban las posibles rutas y aumentaban las posibilidades de juego. El concepto de éste juego crece como las rutas de ferrocarril, continuando con un Ticket to Ride: Marklin (mapa de Alemania), Países Nórdicos, Suiza…así como sus versiones en cartas o a través de Internet.
Si estáis buscando una alternativa a los ya aburridos parchís o trivial, ya sabeis:

¡Aventureros al Tren!

Y más timbas en:

Memoir´44

27 agosto 2008

Batman, El Caballero Oscuro: El Regreso del Señor de la Noche.

Cuando Christopher Nolan hizo Batman Begins, cogiendo las riendas de la franquicia del murciélago años después de las mediocres y olvidables Batman Forever y Batman y Robin, muchos espectadores aplaudimos el cambio de rumbo que tomó la historia y el nuevo enfoque de Batman. Así, asistimos a un nuevo Año 1 del personaje, contando de nuevo su origen, sus primeros pasos como guardián de Gotham, y sobre todo, sus motivaciones para enfundarse un traje de murciélago. Fue una apuesta arriesgada, el Batman de Tim Burton todavía estaba en la memoria de todos y “reiniciar” al personaje fue algo atrevido. Pero funcionó. Christian Bale/Bruce Wayne resulta creíble como millonario nihilista, tan indiferente a la vida de lujos que tiene como obsesionado con la muerte de sus padres y la creciente ola de crímenes que asola “su” ciudad. Y lo que es mejor, también resulta creíble como vigilante enmascarado, probando diferentes formas de atemorizar a los criminales hasta dar con la fórmula perfecta, gracias al traje y sus artilugios. Los villanos, de la talla de El Espantapájaros o Ra´s Al Ghul le dieron un toque mucho más siniestro y oscuro que cualquier intento anterior (si exceptuamos la retorcidísima y gótica Batman Vuelve, demasiado Tim Burton y poco Batman). Y es que el Batman de Christopher Nolan resulta creíble por lo cercano de su mundo, así como por la complejidad moral de sus protagonistas. Algunos son buenos, otros no. Y sabemos por qué. Batman Begins fue un éxito, pese a algunos altibajos de ritmo y escenas-cliché del cine actual (persecuciones gratuitas, historia de amor metida con calzador, explosiones y más explosiones…), pero aún así quedó una película redonda, muy cerca de ser la mejor adaptación al cine de un superhéroe.

Y ahora el Caballero Oscuro ha regresado. Y es la mejor adaptación al cine de un cómic de superhéroes. Christopher Nolan ha hecho El Padrino II de las pelis de superhéroes, al coger todo aquello que funcionó en la primera parte, y multiplicarlo hasta el infinito, quedando una obra redonda, que continúa la anterior de manera magnífica pero teniendo tanta fuerza y coherencia que se puede disfrutar de manera independiente y aún así funciona.

La película comienza justo donde acaba Begins. Batman se ha erigido en defensor y guardián de Gotham, y así se lo hace saber al Teniente Jim Gordon de la policía. Un nuevo criminal ha aparecido, se hace llamar Joker y deja una carta-comodín en cada uno de sus actos, el último es un espectacular atraco donde roba todo el dinero de las familias mafiosas de Gotham. Quiere controlar a todas las familias, quiere matar al murciélago y así sembrar el caos y la locura. Y poco a poco, lo va consiguiendo.

Bruce Wayne, en su identidad civil, está enamorado de Rachel Dawes, ayudante del fiscal del distrito. Y por estar con ella está buscando una excusa para colgar las botas, ya que ser Batman es algo peligroso. Están surgiendo imitadores que actúan como él, al margen de la ley, y hacen que los ciudadanos se planteen si necesitan un “vigilante” que se tome la justicia por su mano, consiguiendo aumentar la ola de crímenes en lugar de disminuirla. Entonces aparece Harvey Dent, el fiscal del distrito, con unos ideales incorruptibles y un impulso para hacer cumplir la ley y el orden en Gotham City. Bruce se plantea si éste “caballero blanco” será el héroe que necesita la ciudad, y no un oscuro enmascarado. Así, se forma un triunvirato con Batman, el Teniente Gordon y Harvey Dent, que poco a poco irán acorralando a todas las familias mafiosas y obligando al Joker a tomar medidas que escapan al control de todos, al resultar tan impredecibles y sádicas como mortales…

Resulta muy difícil no dejarse llevar por el ritmo trepidante y frenético que tiene la película de Nolan. Tras un impactante y espectacular atraco a un banco a manos del Joker y sus secuaces, homenaje directo a Heat y su tiroteo callejero brutal pero elegante, acompañamos a los distintos personajes en diversas historias en varios frentes simultáneos. Christian Bale, en su doble papel de Batman y Bruce Wayne, esta correcto, con algunas escenas muy buenas donde vemos lo difícil que le resulta estar al margen de la ley, y aún así resultar necesario para proteger la ciudad de Gotham. Maggie Gyllenhaal, que sustituye a la sosa Katie Holmes de Begins, añade algún matiz que en la anterior entrega no vimos, y al menos el tema romántico está tratado con algo más de seriedad, resultando menos empalagoso y forzado. Gary Oldman esta impecable como el Teniente Jim Gordon. Realmente, es como si éste actor hubiera nacido para interpretar al personaje, o que los dibujantes del comic se hubieran inspirado en el hace 30 años. Sin estar nada sobreactuado o histriónico como en alguna ocasión, su interpretación es intensa, consiguiendo transmitir toda la fuerza del personaje, resultando el contrapunto equilibrado y “legal” para Batman y sus métodos poco ortodoxos.

Aaron Eckhart, eterno secundario que no había tenido oportunidad de destacar especialmente, es el mejor Harvey Dent que una ciudad oscura y opresiva como Gotham podía tener. En su papel de fiscal del distrito, es el ejemplo vivo del cambio que la ciudad necesita. Sangre nueva, joven, ambicioso, con ideales y un sentido del honor y del deber para con los ciudadanos que asombra al propio Bruce Wayne por lo firme de sus convicciones.

Y luego está el Joker, claro. No hay palabras, o si las hay, me las tendría que comer con patatas acompañadas con cocacola con hielo para tragarme los comentarios, las dudas que tenía hace unos meses con respecto al IMPRESIONANTE trabajo de Heath Ledger. Dejando de lado lo bien que me caía este actor, lo entretenida y emocionante que me resultó Destino de Caballero, o lo serio de su papel en Brokeback Mountain, reconozco que no me gustaba la “pinta” que tenia este Joker. Demasiado realista, demasiado “gótico-punk-venido-a-menos” con la cara pintada para representar al Joker. Pero me siento en la butaca, y su actuación es sobrecogedora. La locura se palpa en cada fotograma, como describía un amigo intentando no destriparme nada de la trama. Es una actuación, repito, soberbia, intensa, pura locura, pura maldad. Batman encuentra su némesis perfecta, y la película tiene un par de buenos guiños a La Broma Asesina o Arkham Asylum, comics de referencia que el propio Ledger usó para “entrar” en el personaje. Historias que hablan de cómo Batman y el Joker son las dos caras de una misma moneda. El uno no puede existir sin el otro. Batman necesita un villano como el Joker para que su existencia tenga sentido, y el Joker simplemente necesita alguien como Batman para perseguirle, porque si no no es divertido. Otro tema es el de la locura. Según el Joker, cualquier persona es capaz de lo peor, de volverse loco, por culpa de “un mal día”, y así intentará demostrárselo a Batman una y otra vez. El terrorífico Joker de Arkham Asylum, por otro lado, intenta convencer de que el sanatorio mental de Gotham es el verdadero “hogar” de Batman. Con los locos, y no el mundo real. Son historias que si se han leído y disfrutado, se pueden percibir en la trama del Caballero Oscuro. Heath Ledger se ha preparado a conciencia para el personaje, y prueba de ello es que coincidió una crisis personal que le hacía tomar antidepresivos con su preparación del personaje, tan intensa y agotadora que requería pastillas para dormir. La combinación de distintos tipos de medicamentos resultó fatal, apareciendo el actor muerto el pasado 22 de Enero. Quien habla de suicidio o de sobredosis de droga, aparte de faltar a la verdad, está faltando a la memoria de este joven actor de 28 años que murió demasiado pronto, con muchas cosas que decir y grandes papeles que interpretar. Todos aplauden su trabajo aquí. No hay morbo por ir a ver al cine a ver a un actor ya fallecido, simplemente interés por una gran actuación. Un Oscar póstumo también sería bien merecido. Como se suele decir, la grandeza de un héroe se mide por la talla de sus enemigos, y en el Caballero Oscuro tanto el Joker como Dos Caras están a la altura, planteando dilemas morales y éticos a toda la ciudad, incluyendo a la policía, el Teniente Gordon…o incluso a Batman. La dirección de Christopher Nolan es impecable. Dos horas y media de metraje que no se hacen largas en absoluto, con un ritmo que no decae y un tono que se va oscureciendo a cada minuto, haciendo presagiar lo peor para cada uno de los personajes. El tono realista se nota, dándole mayor énfasis a la trama policíaca. Casi parecería “Canción Triste de Gotham City”, si no fuera porque también se han cogido ideas de Gotham Central, el comic que retrata las vidas de la Policía de Gotham mientras Batman aparece casi como secundario…En el caballero Oscuro, el desenlace quizás es demasiado triste, gris o desesperanzador, pero no hace sino engrandecer a un personaje que, lejos de llevar una malla de colores para “luchar contra el mal”, se nos hace más humano y vulnerable, al no tener superpoderes y tener que enfrentarse a toda esa locura y violencia con una imagen oscura y poderosa como es un disfraz de murciélago. Aún así, como parte central de una trilogía que aún ha de cerrarse, este capítulo mejora considerablemente el nivel de la anterior entrega, al ser mucho más valiente en su planteamiento, al desarrollar de manera tan adulta y compleja a sus personajes, y más aún, al elevar el nivel de las películas de superhéroes, consiguiendo que trascienda al propio género superheroico y permita que una historia ficticia de hombres murciélago y payasos psicópatas pueda servir para mostrar las miserias humanas, retratar la ambigüedad moral de cada uno de nosotros, y aún así, mostrar un poco de esperanza por muy oscura que sea la noche. Porque después llega el amanecer.


Lo Mejor: El Joker. Batman. Heath Ledger. Christian Bale. La sorpresa de Dos-Caras, y que funcione. La dirección de Nolan. Lo valiente y maduro de sus planteamientos. La escena del negro en el ferry…

Lo Peor: Tras el atraco, pierde un poco de fuelle, pero luego lo recupera. Quizás un excesivo metraje, pero es necesario para cerrar todas las tramas. Montaje (todavía) un poco confuso en algunas escenas. Morgan Freeman sale poco. Michael Caine sale poco. La música sigue sin tener un leit motiv definitivo.