30 junio 2008

¿Quién ha dicho que no me gusta el fútbol?

Bueno, vale que no he tocado un balon de futbol desde hace años, y que no me sepa los nombres de los jugadores de los equipos actuales.

Pero hoy hay que hablar de futbol, y a lo grande. Y hay que hablar porque todo el país está convulsionado por el éxito de nuestra selección en la Eurocopa. Lo sé porque oía los gritos en la calle mientras cenaba, o trabajaba, o intentaba dormir. Lo sé porque habia más tráfico que de costumbre, al estar la Plaza de los Luceros tan llena de gente que no se podía circular. Asi que aunque no haya visto los partidos, me he enterado del triunfo y me paso por aqui a celebrarlo.

Y para que la gente no diga que no me gusta el fútbol, aquí van unas instantaneas de mi juventud, de cuando pegaba unos toques con los colegas y sudábamos la camiseta en el campo, defendiendo los colores de la selección.

Con el número 4, Antonio Vuarnet. Tarjeta amarilla por mi juego agresivo:






















Intentando rematar de cabeza mientras uno del equipo contrario intenta impedirlo:



















Y al acabar el juego, nos damos la mano. Un buen partido!


















Así que ya sabéis. Aunque no me gusta el fútbol, hay que celebrarlo, y hoy hay que llevar los colores de la bandera española. Que seguro que más de uno trabajó anoche así...
















Con agradecimientos a Iván, que no es que sea un mago del Photoshop, es que se ha viciado al último Pro Evolution Soccer y en la versión de PC tiene un editor de personajes bastante cachondo, y a Tamara, que gracias a su encanto y caja de maquillaje consiguió que trabajar en domingo fuera un poco más divertido.

24 junio 2008

El Hombre Elefante en Alicante

Jueves, 26 de junio FNAC Bulevar
Turner y Universal te invitan a la presentación de La verdadera historia del Hombre Elefante

"Una historia capaz de llenar cualquier corazón de lástima y miedo"
-The Times Literary Supplement

LA VERDADERA HISTORIA DEL HOMBRE ELEFANTE (Michael Howell y Peter Ford)


Solo en una estancia lúgubre y húmeda. Encorvado sobre un taburete. Separado por una cortina del resto de la sociedad. Ésa era la estampa que hacía las delicias de la brutal sociedad de la Inglaterra victoriana, ansiosa por contemplar lo grotesca que podía ser esa famosa atracción de feria conocida como el Hombre Elefante. Y esa misma estampa es la que ha perdurado a lo largo de los años hasta integrarse en la mitología popular de nuestros días: el atractivo de la fealdad llevada al extremo, del rechazo social como castigo por un defecto de nacimiento, es tan vigente hoy como en tiempos de Jack el Destripador. Sin embargo, éste es un mito con nombre y apellidos; los de una persona cuya vida ha sido minuciosamente reconstruida en este libro que presenta nueva información, tanto médica como social, y que consigue levantar esa icónica máscara de tela y mostrar la verdadera de cara del hombre llamado Joseph Carey Merrick.

Jueves, 26 de junio FNAC Bulevar 19.00h – Coloquio con:

- Daniel Simón (periodista)
- Jorge Casasempere (periodista)
- Antonio Dopazo Gallego (escritor y crítico de cine)
Así que ya sabéis. Charla coloquio que además de presentar el libro de éste extraño personaje que ya tuvo una película sobre su vida dirigida por David Lynch, debatirá los distintos significados que ha tenido la palabra FREAK a lo largo de los años, desde su uso para describir a los "monstruos" o animaciones de circo de hace un par de siglos, hasta los días actuales, donde ha pasado a nombrar a los bichos raros, fanáticos de los más variados temas, y los personajes televisivos o rosas más esperpénticos.

Todo ello a cargo de Antonio Dopazo, reconocido escritor y crítico de cine en Alicante, ayudado por Dani Simón, viejo amigo de la cultura freak o alternativa en Alicante y una de las personas con las ideas más claras respecto al tema que conozco, y Jorge Casasempere, otro viejo compañero de largas e interesantes conversaciones sobre cine, televisión, literatura o música.

Os esperamos!

29 mayo 2008

Indiana Jones! Oeoeoeoeeeeeh!!


La verdad es que la cosa se desmadró un poco. O sea, llevábamos unos cuantos años esperando la película de marras, y la verdad es que conseguir un sombrero y una chupa no fue TAN difícil. Así que…Pues eso.

Además, tengo que decir en mi defensa (je, como si hiciera falta), que desde que estoy de monitor de Informática en un colegio de Primaria, una generación de niños ha conocido gracias a mí el SCUMM, el sistema de aventuras gráficas de LucasArts (antes LucasFilm) para juegos como The Secret of Monkey Island, Sam and Max, y por supuesto, Indiana Jones and the Fate of Atlantis. No hay un solo curso, desde segundo hasta sexto, que no lo haya probado y se haya enganchado. Cada día me preguntan una veintena de niños cómo atrapar el mamífero de la selva, dónde se encuentra el Diálogo Perdido de Platón, o cómo se maneja el globo en el desierto. Yo les contesto encantado, pero para que no me pregunten lo mismo cada vez, con los mayores hago debates para que entre todos saquen la solución a los enigmas y puzzles. Cada vez que salgo a recogerles al patio, corren todos a mi lado, y me llaman “Indiana Jones”.

Así que esto lo hice por ellos, claro. Fue espectacular. Al verme aparecer así en el colegio todos se revolucionaron, acercándose a mirar de cerca y curiosear acerca de mi indumentaria. Algunos incluso querían que les firmara autógrafos, y los más atrevidos me pedían que les dejara la pistola o el látigo. Habían estado jugando durante meses a un videojuego de un personaje al que no conocían…y de repente Indiana Jones estaba por todas partes. Yo aporté mi granito de arena para que conocieran a uno de los más famosos aventureros, mientras que Antena 3 con las películas antiguas y los medios de comunicación con noticias del nuevo estreno hicieron el resto. Aquel día no me llamaban “profe” o “Antonio”. Me llamaban “Indianajones” o “Indy”…y me hacían sentir muy orgulloso de ellos, al verlos disfrutar de manera tan intensa y sincera. Como unos niños, vamos. Y yo el primero.

Pero eso fue el jueves, y aunque fue el día del estreno, no pude ir al cine. Fui al día siguiente, y pensé que si ya tenia el traje preparado del día anterior…por qué no aprovecharlo? Así que la historia se repite, cambiando un colegio de primaria por el centro comercial donde quedé con mis amigos. Como siempre, llegué puntual, y para variar, aún no había llegado nadie. Así que hice lo que cualquiera. Dar vueltas por el centro comercial, y esperar a mis amigos en la subida de la escalera mecánica. Con el sombrero, el látigo y el machete. Cuando nos reunimos todos me entero de que un pequeño grupo había llegado por otro lado, y les habían dicho que “por el centro comercial hay un tipo vestido de Indiana Jones”. Me pregunto quién habrá sido el friki…Pues nada, comprar entradas, palomitas, buscar el asiento, y para adentro.

Aparece el logo de Luscasfilm Ltd, y las letras en castellano con esa tipografía tan característica…Indy ha vuelto!

La película ha reventado las taquillas en todo el mundo. Ha sido una de las 10 mas vistas de la historia en su primer fin de semana de estreno, y ha llevado al cine a millones y millones de fans que han crecido con el personaje, más alguna generación nueva que se quiere enganchar a las andanzas del Doctor Henry Jones Jr.

Así, la película comienza con una espectacular presentación, donde vemos a nuestro héroes pasarlas canutas antes de escaparse, siempre “por los pelos”, de alguna encerrona de sus enemigos. Harrison Ford demuestra, a los cinco minutos de empezar, que sigue estando en forma y que “no son los años, cariño, es el rodaje”. Hemos cambiado a los alemanes de la II Guerra Mundial por los rusos de la Guerra Fría. Espionaje, contraespionaje, el KGB, y una bella y letal dominatrix, Irina Spalko, serán los nuevos enemigos de Indy.
En sus aventuras le acompañará una magnífica galería de secundarios: por un lado, nos encontraremos a uno de sus primeros amores, Marion Ravenwood, interpretada por una Karen Allen que tiene momentos muy nostálgicos y emotivos, al recordar sus momentos juntos en “En Busca del Arca Perdida”. Mutt Williams, interpretado por Shia LeBeauf, es un joven y rebelde motero vestido de cuero, y se revelará como un perfecto aliado de Indy, y el relevo generacional que la saga estaba pidiendo a gritos desde la reivindicable “Las Aventuras del Joven Indiana Jones”.

Así que de nuevo tenemos a un maligno plan ideado por unos tipos más malignos todavía. Tenemos pistas e investigaciones que nos llevarán de una punta a otra del planeta, todo ello siguiendo la clásica “línea roja en el mapa”. Tenemos a la chica que pone a Indy en su sitio, tenemos a un joven “sidekick” que le da la réplica a Indy, y tenemos una de las mejores bandas sonoras de la historia. Si a ello sumamos la dirección magistral de Steven Spielberg, los efectos especiales de George Lucas y su Industrial Light & Magic, y una elección perfecta de actores, nos queda un magnífico ejemplo de película de aventuras, o al menos de cómo tendrían que ser todas las películas de aventuras.

Es una película disfrutable de principio a fin, para ir en familia, con una muy buena mezcla de acción, comedia, terror, aventura…y ésta vez, un poco de ciencia ficción.
Lo mejor de la película, sin duda, es que es enormemente nostálgica hacia las anteriores. Cuantas más referencias hace a personajes y situaciones, más emocionante es la escena. Esto, por supuesto, impide que se desarrolle la historia de manera independiente o coherente, al estar más pendientes todos de meter guiños y referencias que de avanzar en la historia de manera coherente y lógica. Y aquí es donde está el mayor fallo que le veo yo a la película, o al menos el pero más grande que muchos espectadores le están poniendo. Una historia algo irregular, con multitud de lagunas, cosas que pasan “porque sí”, y una mezcla de géneros que algunos puristas no han sabido perdonar o entender.
Si pensamos que el origen de Indiana Jones está en novelas del tipo de “Las Minas del Rey Salomón”, en seriales televisivos y radiofónicos de los años 30 y 40 del tipo de Jungle Jim, o en películas como “El Tesoro de Sierra Madre” o sobre todo “El Secreto de los Incas”, con un Charlton Heston que lucía en pleno technicolor su sombrero y chaqueta marrones, podemos ver que las películas de Spielberg recogen todo ese espíritu pulp, de aventuras, de arqueología de tumbas, pirámides, junglas y desiertos…todo ello ambientado en la II Guerra Mundial, con los nazis buscando artefactos místicos que el Führer pueda utilizar para ganar la guerra. Y esto funcionó perfectamente en dos ocasiones (o tres, si al Arca Perdida o La Última Cruzada le añadimos el Atlantis del videojuego), mientras que en el Templo Maldito nos íbamos a la selva donde los malos eran una tribu ancestral con sacrificios rituales. Pero si en los años 30 y 40 triunfaban el western, la jungla o las historias pulp de algunos héroes, en la década de los años 50 y 60 la sociedad (norte)americana había cambiado y pedía otros temas más actuales. Espías, policías, guerra fría, ovnis, monstruos atómicos…Así que es normal, o aún mas, diría que es hasta lógico que si han pasado 20 años desde la II Guerra Mundial…Indy se encuentre en ese mundo que no entiende y que le es tan desconocido como a nosotros un marciano. Lo que pasa es que un tipo sacado del desierto con sombrero, látigo y botas de montaña no encaja demasiado bien en una trama más digna de Expediente X. Así, la explosiva mezcla de géneros, con la civilización maya, la guerra fría, los espías rusos y el alienígena que cayó en Roswel en 1947 ha sido bastante…extraña, por no decir incoherente. La Calavera de Cristal del título, lejos de ser una reliquia ancestral como el Arca de la Alianza o el Santo Grial, se revela como una llave entre civilizaciones que vienen del espacio, y que esperan el momento para volver a su, er, planeta. Resulta que mi género favorito es la ciencia-ficción, y aunque algo perplejo y sorprendido por el cambio de rumbo que tomaba la historia, no he salido del cine del todo defraudado. Pero entiendo que haya gente que, buscando ese “toque” que tenían las películas antiguas, haya salido decepcionada del cine al no encontrarlo. Aún así, mantengo mi opinión de que es una digna sucesora de las películas anteriores, y que aunque no esté al nivel, es muy entretenida, y está rodada con una maestría que pasma y asombra desde el primer fotograma. Fotogramas magníficamente acompañados, por supuesto, de la maravillosa música de John Williams. Emociona escuchar las notas que hacen referencia al arca perdida, al padre de Indy o a Marcus, con trozos de las bandas sonoras anteriores, pero que se complementan perfectamente con la nueva partitura, tan enérgica y vibrante como las anteriores.

Se nota, en fin, que todos y cada uno de los que han participado, desde el director hasta los actores, se lo han pasado en grande y han disfrutado reuniéndose de nuevo como antiguos alumnos o amigos, recordando a personajes a los que les tienen mucho cariño. Y eso no es malo si el espectador disfruta.

Lo Mejor: la música, la fotografía, la cámara, el ritmo que no decae en ningún momento, la sombra del sombrero, villanos de pacotilla, el peine de Williams, la bomba atómica, la nevera atómica, John Hurt haciendo de Herman Toothroot…

Lo Peor: Que se note la mano de Lucas en escenas TAN evidentes (American Graffiti 2?), que no se vean los huesos tras el paso de las hormigas…¿Lo de el ayudante en equilibrio entre dos coches no lo vimos ya en El Templo Maldito? ¿Lo de la ciudad colapsándose en sí misma no lo vimos ya en La Momia 2? ¿Lo de…? Oh, da igual.

01 mayo 2008

Batman:The Dark Knight, otro héroe que juega con fuego...

Falta poco para el estreno de Batman: The Dark Knight. El Caballero Oscuro, según la traducción actual, o el "Señor de la Noche", según la molona y nostálgica traducción que hizo Ediciones Zinco de hace más de 20 años. La esperada continuación de Batman Begins empieza donde acabó la otra: Batman ya se ha erigido como el defensor de Gotham City, y gracias a la complicidad del Comisario Gordon, se prepara para enfrentarse a un nuevo villano: El Joker.

Ya han aparecido diversos postes, trailers, incluso fotos del rodaje mostrando el aspecto que lucirán todos los actores. El último ( y al parecer, definitivo) me ha parecido bastante chocante. Y es que, como comenté en un anterior artículo, a los superhéroes les gusta jugar con fuego!


28 abril 2008

Cómo vacilar al personal en latín, cortesía de Doc Holiday.

Pero no hace falta irse muy atrás en el tiempo. Tan sólo al siglo XIX, al Salvaje Oeste nada menos. En Tombstone, Arizona.

Allí es donde vivió el Sheriff Wyatt Earp, junto a su amigo tuberculoso Doc Holiday, que era un jugador empedernido además de un pendenciero arrogante. Holiday era un hombre versado y culto, y no soportaba la idea de que los cowboys, con Johnny Ringo a la cabeza, llegaran a su casino a fastidiarles la partida. Durante una de esas partidas, Doc y Ringo se lanzan insultos y amenazas en latín.

Holiday acaba de insultar a Ringo. Wyatt, para evitar que su amigo se meta en problemas, dice que Holiday está borracho, a lo que Doc contesta:

"In vino veritas". La verdad está en el vino o..."Cuando estoy borracho...tengo la mente clara"

Ringo recoge el guante:
"Age Quod Agis". Haz lo que quieras...o lo mejor que sabes hacer.

A Doc no le ha gustado que se metan con su afición a beber:
"Credat Judaeus apella, non ego". El judío Apella puede creerlo, yo no. O..."no creo que beber sea lo que mejor hago"

Ringo se calienta, y acaricia la culata de su Colt Peacemaker del ´86:
"Eventus Stultorum Magister". Los hechos son los profesores de los locos, o..."Los locos tienen que aprender con la experiencia"

Doc sonrie, Ringo ha picado:
"In Pace Requiescat". Descanse en paz o..."Es tu funeral!"

Ringo desenfunda y...

"Eso es latín, querida. Es evidente que el señor Ringo es un hombre culto. Ahora sí que le odio..."



Por supuesto, lo mejor de la película, junto a la banda sonora de Bruce Broughton y los bigotes de diseño de Kurt Russell y Val Kilmer. El de Sam Elliot no, que es auténtico.

07 abril 2008

Carnaval 2008: Jason goes Alicante...

Otro año más, me dispongo a enseñar algunos documentos gráficos mostrando la "fauna callejera" que ha poblado las calles alicantinas durante la noche del Carnaval 2008. Un carnaval que se me hizo muy corto, y en el que apenas pude hacer fotos, y eso que vi algunos disfraces realmente impresionantes.
Los hijos de los años 80 se hacen mayores, tienen mas presupuesto y ganas para hacer disfraces molones, y gracias a eso pude cruzarme con Michael Knight y KITT, los Cazafantasmas o algún que otro Depredador. Era como ver la tele, sobre todo porque el disfraz más original que he visto éste año ha sido el de...los puntos rojos del canal Cuatro. Casi daban ganas de tirarse encima de ellos y atravesar el agujero!

Pero el protagonista para mí ha sido el adorable Jason Voorhees. Tras una serie de películas totalmente exploitation en los 80 y 90, donde Jason cambia de vestuario pero sigue matando adolescentes con el mismo machete, mi favorita es sin lugar a dudas Freddy vs. Jason. Uno de los crossovers mas psicotrónicos y deliciosos de los últimos tiempos, donde veíamos a un Freddy Kruegger preocupado porque ya nadie le tiene miedo (ay, cuánto daño ha hecho al cine el terror japonés y los niños con polvo de talco en la cara). Mientras, Jason masacra sin piedad a niñatos 100% hostiables durante un botellón. Juro que aplaudí entusiasmado durante esa escena. El espectador sincero, ésta vez, está con los "monstruos". Me hago mayor, lo reconozco.

Y es que éste tipo acojona bastante. Pero en la película tiene un aspecto muy molón:

Así que gracias a una web con saldos de Halloween (gracias de nuevo, 80stees!) me compré el traje de Jason. Y junto con algún accesorio y atención a los detalles (que es lo que hace grande a un disfraz, no lo olvideis), Jason se disponía a aterrorizar a la muchachada alicantina. Desde su cuartel general, un lugar oscuro y siniestro poblado por maquinaria industrial, cachivaches inútiles y un ambiente malsano, Jason volvía a la vida!

La verdad es que llevar esa máscara era una responsabilidad. La gente se asustaba a mi paso, otros aplaudian mi aspecto...y yo, como no, se lo agradecia haciendo gestos, amenazando con el machete y por supuesto, haciendo posturitas.

Hasta que llegó el soso de Neo Andreu a cortarme el rollo. Resulta inquietante imaginar cómo el "elegido" de Matrix iba a manejar esas pistolas y hacerme el truquito de "pegar rapido" con las manos cortadas, pero allá el. Se tenía que haber tomado la pastilla roja (o era la azul? Da igual, yo sólo recuerdo los "palos"...), porque vamos a ver. Qué mola más, una máscara de hockey y un machete o una sotana de cura pero de cuero?

Pero ése no fue el único crossover de la noche. Al igual que Jason X (Si, la vi, la vi...) me vi transportado al futuro, ese pais desconocido para llegar a donde ningun hombre ha llegado...Bueno, pues eso. Que en el futuro de Star Trek también se ponen de moda los crossovers para tener más audiencia. Así que David, el primer oficial de la USS Panoramis se atrevíó a hacerme eso de la mano con los dedos así raros para quedar bien en la foto.

Y así transcurrió otra noche más de Carnaval. Aún espero algunas fotos para añadir (Manu, mandame las de la Novia Cadaver!), y ya estoy pensando en el disfraz del año que viene. De momento, me despido con un par de enlaces a los carnavales anteriores:
Y una última posturita. Jason os saluda!

30 marzo 2008

Por qué no me dio miedo 30 Dias de Oscuridad?

Quizás porque Marlow, el jefe de los vampiros...

Es Neil Tennant, el cantante gay de Pet Shop Boys!!!
















O no?

Y así no se puede meter miedo. Más que nada, porque si hace frio en Alaska...Go West!!